miércoles, 26 de abril de 2023

Capitulo 78.

 Pov: Daniel


En cuanto escuché a mi hermana despierta decidí levantarme. Pude hacerlo con ayuda de unas muletas así que eso me animaba bastante. Ahora solo necesitaba sentarme cuando estaba muy cansado. Mi hermana sonrió al verme.

- Tengo que contarte  algo- dije antes de dejarla tan siquiera darle los buenos días

- Espero que no sea otro ingenioso mensaje -dijo ella 

- Bueno, podría decirse -vi que iba a rechistar así que no le deje hablar - he decidido volver a ver a Helena y...bueno, ayer me dijo que me amaba y..

- Respondiste una tontería - me interrumpió ella

- ¿Acaso vas a dejarme hablar? -dije irritado

- ¿Acaso he dicho una mentira?

- No - me resigné - le respondí con una pregunta absurda que no me ha vuelto a contestar, así que esta vez he decidido volver a su casa a hablar con ella directamente

- ¿hablar? - mi hermana esta vez me estaba desesperando - decides irte de su lado por algún absurdo motivo, te dice que te ama y vuelves a decir algo absurdo y pretendes llegar para hablar con ella

- bueno, ¿qué quieres que haga? -dije indginado

- que llegues a decirle que la amas y a pedirle perdón por ser idiota, no que vayas a hablar, ¿A hablar de qué? Pensé que se te daba mejor esto -dijo ella indignada

- ¿pero tú de qué parte estás? no es tan fácil - claro, mi hermana lo veía desde otro punto de vista, yo seguía recordando como Helena no había podido recuperar sus poderes, o al menos eso era lo último que yo sabía

- lo haces más difícil -me riñó ella - lo hacéis más difícil vosotros - me cogí la cara con las manos- ¿por qué no estáis ya casados? ¿por qué no vivís juntos? ¿por qué te ha costado tanto reconocer que os amáis? 

- porque no es tan fácil - repetí otra vez - no he venido a que me eches la bronca, sólo a decirte que voy a irme y.. no sé cuando voy a volver - dije mirándole a los ojos - y te voy a echar de menos - para cuando terminé la frase ella ya tenía los ojos llorosos

- no lo digas como si no fuese a verte más -dijo dándome un abrazo que yo respondí

- bueno, te espero ver en mi boda -dije para quitarle hierro al asuntó, ella rió

- eso será siempre que Helena no deje de hablarte porque digas otra frase ingeniosa


Pov: Helena


Ya no sabía que más probar para volver a ser inmortal. Hacía tres días del último mensaje de Dani y yo no había contestado porque me daba miedo que informarle de que no tenía ningún avance hiciese que se alejase más. 

Beber sangre no servía de nada, tampoco intentar proyectar mi don ni los intentos de mi familia de provocarme una furia que me hiciese entrar en fase. Incluso a veces Sam y Emily invitaban más a Carlos a casa, aunque pronto descubrí que la intención era que él me provocase. Pero nada daba resultado.

Estaba sentada en el mismo sitio de siempre, con la espalda apoyada en un árbol y con vistas a la playa. Se me había ocurrida una idea pero me parecía un poco absurda. Quizás se me estaba yendo la cabeza por el afán de recuperar a Dani. Pero otras veces pensaba que quizás era la respuesta.

No para de mirar mi propia muñeca. La última tontería que se me había ocurrido era que quizás, haciéndome un corte lo suficientemente profundo como para poner en peligro mi vida, mi parte humana se activaría. Apartaba la vista de vez en cuando para dirigirla a la casa. Estaba algo alejada pero ¿conseguirían escucharme? Hasta que no perdí mis poderes no me había parado a pensar lo desarrollados que estaban los sentidos sobrenaturales..

Acerqué el cuchillo a mi muñeca, pero aún sin apretar y cortar mi piel. Apreté el cuchillo y eché una última mirada a la casa. No vi ni escuché a nadie. Pensé que avisar por si no funcionaba, pero luego recordé que no me dejarían probar esta idea. Volví la vista a mi muñeca y apreté la hoja contra ella. Apenas había hecho un corte, aún poco profundo, cuando una voz me sacó de mi concentración

- ¿¡QUÉ HACES!? ¿¡TE HAS VUELTO LOCA!?


Pov: Daniel


Estaba bastante nervioso. Me entraban ganas de reírme de mí. Quién iba a decirme que tanto tiempo después y después de tanto, estaría nervioso por una chica. Daniel Hernández nervioso por una chica. Bueno, en realidad Helena no era una chica. Era una mujer. Una mujer maravillosa, increíble. Y venía decidido a cumplir mi promesa de casarme con ella si aún quería. 

No había llevado mi silla de ruedas y, aunque me costase admitirlo, me arrepentía un poco. Tenía los brazos cansados y la fuerza en las piernas empezaba a fallarme, pero la idea de ver a Helena me daba fuerzas.

Estaba llegando a su casa. Suponía que ya me estarían escuchando. Al menos los que aún tenían los sentidos súper desarrollados y, en el fondo, tenía la esperanza de que Helena me diese la sorpresa de que ella también podía. Pero la sorpresa fue otra. Al llegar cerca de la puerta pude ver a Helena sentada en su árbol. Parecía concentrada en algo y como si comprobase que nadie la miraba. Entonces entendí por qué. Estaba con un cuchillo cortando su muñeca. ¿Cómo podía ser?

Corrí hacia ella mientras gritaba y caí a sus pies. 

- ¿¡QUÉ HACES!? ¿¡TE HAS VUELTO LOCA!? - De un manoteado aparté el cuchillo y le cogí la cara. Ella me miraba con los ojos desencajados - No puedes estar en serio, ¿en qué piensas para intentar suicidarte? El trato no era así.  ¿Cómo se te ha pasado ni siquiera por la cabeza?

- no intento matarme - ella interrumpió mi monólogo mientras yo cogía su cara e iba apartando su pelo. Pero en un primer momento ni siquiera ella me sacó de mi cabezonería de averiguar si se encontraba bien

- no lo entiendo, ¿de verdad has pensado que esto puede solucionar algo? ¿Dónde tienes las heridas?

- ¡no intento matarme! -dijo ella sujetando mis manos. Me quedé callado mirándole a los ojos y ella no apartó la mirada

-¿ y me puedes explicar que haces? -dije mostrándole a ella misma la herida que tenía en la muñeca y que por suerte no sangraba en exceso gracias a mi manotazo.

- intentar recuperar mis poderes - dijo seria - me pongo en peligro para ver si funciona - la miré incrédulo. Estaba intentándolo todo para recuperarme. Me amaba por encima de muchas cosas de verdad

- Helena yo… - no sabía que decir, esto me había desarmado

- He estado intentando mil maneras de recuperarlos -dijo seria- y no he tenido éxito de ninguna forma, pero necesitaba hacerlo para convencerte de algo. Sobre todo porque sé que tú si lo estabas consiguiendo, porque sé que puedes darme la vida que quiero vivir y, además, tengo razón -dijo mirando mis muletas. Me había dejado sin palabras, pero estaba claro que ella volvía a tener razón. Volví a coger su cara entre mis manos

- Te quiero - le dije - te amo con todo mi ser, pero soy imbécil. No tendría que haberme ido pero me aterraba pensar que te haría desperdiciar tu vida - no podía dejar de mirarla, tanto a ella como a sus labios - pero he vuelto porque, si aún me dejas, quiero cumplir mi promesa - ella asentía mirando mis labios

- Sí quiero -contestó sin apartarse

- He vuelto para casarme contigo - le dije, y después nuestros labios se unieron en un beso tan sincero, tan delicado

- Has tardado mucho en darte cuenta - me respondió ella, yo sonreí - Lo sé, me he estado castigando un poco - ella sonrió y volvió a besarme

- creo que debería ir a casa, habrás alarmado a todos con tus gritos - se levantó y entonces volví a la realidad. Estaba en el suelo y cansado, así que probablemente tendría mucha dificultad para levantarme. Con ayuda de mis manos coloqué mis piernas en la posición que yo consideraba que me resultarían más fácil. Helena se agachó a mi lado para ayudarme, pero la detuve, quería probar si podía solo

- Es sólo porque estoy cansado, me cuesta estar de pie o andando mucho tiempo, pero puedo hacerlo - contesté. Con un esfuerzo sobre humano conseguí ponerme en pie, me temblaban todos los músculos, pero lo había conseguido. Helena caminó a mi lado, despacio y en silencio, supongo que acompañándome. Está vez tenía claro que haría todo por pasar mi vida junto a ella.

lunes, 24 de abril de 2023

Capitulo 77.

 Pov: Daniel


Estaba de  humor porque ya podía mover perfectamente las piernas después de un mes entrenando a diario con mi hermana. Ahora necesitaba recuperar fuerza porque estar de pie me dolía y no tenía fuerzas para aguantar mucho tiempo, pero me hacía estar muy animado sobre mi recuperación. Durante este mes había escrito mil veces un mensaje para Helena y antes de enviarlo lo había borrado. Sin embargo, hoy había desplegado todo mi ingenio para enviar un "Llevo tiempo pensado y me he dado cuenta de que sigo siendo un idiota". Estaba con mi hermana que parecía indignada con mi mensaje

-¿En serio Daniel? ¿llevas un mes dándole vueltas, diciéndome que no puedes decirle un simple hola al amor de tu vida para escribir eso? ¿de verdad? - ella me miraba incrédula

- ¿qué quieres que le diga? Me parece mil veces mejor escribir eso después de más de un mes que ponerle un simple hola - dije como si fuese evidente

- Dani - mi hermana se sentó para quedar a mi altura - Helena ya sabes que eres idiota -dijo como si fuese evidente, yo me reí - no te rías, lo digo en serio. Sólo un idiota saldría corriendo de su lado

- oye, ¿tú de qué lado se supone que estás? -dije intentado perseguirla con la silla

- te lo estoy diciendo en serio - había visto a mi hermana pocas veces tan seria- Dani, no podéis estar haciendo el tonto toda la vida, y ahora lo digo por los dos - me miró a los ojos- sabes mejor que nadie que la vida se acaba en un momento y estáis desperdiciando años. ¿Quieres a Helena? ¿entonces qué más da todo lo demás? Lucha por ella, quédate con ella, haz todo lo que quieres vivir con ella y deja de perder el tiempo pensando en si eres lo mejor que ella puede tener o no - me cogió la mano- si ella siente lo mismo será maravilloso, podréis viajar, crecer, amaros, casaros, tener hijos, envejecer... - hice una media sonrisa al escuchar eso - y si en algún momento uno de los dos deja de sentir se habrá acabado la historia pero la habréis vivido

- pero...- fui a interrumpir y no me dejo

- pero nada Dani - me miró con algo de desaprobación - si en algún momento ella deja de querer, cree que no eres suficiente o no siente lo mismo, te lo hará saber, exactamente igual que harás tú si eso pasa

- eso no va a pasar - dije indignado

- pues entonces deja de perder el tiempo - me tocó las piernas y sonreí porque lo sentía - ella quería estar contigo a pesar de todo y te lo ha dicho mil veces mientras que tú te has dedicado a pensar que era bueno para ella. No te has parado a ver qué es lo que ella quería. Ella quiere estar contigo, está con ella y si algún día deja de querer estarlo, recoges todas tus cosas y te vas, pero sabiendo que lo has dado y sentido todo- después se levantó - espero que ella sea más ingeniosa respondiendo tu brillante mensaje- después me dejó solo sin darme ni siquiera oportunidad a contestar. La verdad es que me moría de ganas de hablar con Helena, pero me seguía pareciendo egoísta ponerme en contacto con ella como si nada, como si no hubiese pasado nada. Al fin y al cabo, era posible que le estuviese haciendo pasar uno de los peores meses por mi cabezonería. Cogí el teléfono y marqué su número. Mi dedo se deslizó para darle a llamar pero no tocó la opción. Suspiré. Esperaba no tardar otro mes en lanzarme a llamar.


Pov: Helena

No tenía ningún tipo de avance. Ya no querían darme más sangre para beber porque realmente tanta cantidad empezaba a afectar a mi salud humana. No era capaz de proyectar mi don y por mucho que intentaban provocar que entrase en fase, tampoco funcionaba.

Para intentar activar mi parte licántropa, mi abuelo se había dedicado a llevarme con él a visitar aquelarres de vampiros amigos, pero de momento no había surgido ningún tipo de efecto. Estaba realmente cansada de intentar algo que era imposible de volver a recuperar. ¿De verdad toda mi parte sobrenatural se había esfumado por arte de magia?  En verdad era algo que me hacía realmente feliz pero…

- pero no tiene mucho sentido porque Dani no está aquí - dijo mi abuelo interrumpiendo mis pensamientos

- exacto - lo mire haciendo hueco para que se sentase a mirar la playa conmigo- aún así me estoy esforzando - me defendí - y ya sabes que no me gusta que me leas la mente 

- lo sé - me respondió- pero intentaba buscar algo ahí dentro que me diese una pista de todo esto - añadió señalando mi cabeza

- Bruno, que soy bastante rara lo sé desde hace mucho tiempo - sonreí de medio lado 

- no eres rara, aunque bueno… -sonrió de medio lado - tampoco eres muy normal ni comparada con tu hermano - yo me reí y luego lo mire a los ojos

- ¿ y si no recupero mis poderes porque necesito una situación peligrosa y sé que vosotros nunca me pondréis en un peligro real? - el me miró pensativo y supe al instante que estaba buscando dentro de mi cabeza 

- si ese fuese el motivo, tendremos muy complicado devolverte tus poderes porque ninguno te haremos daño - me puso una mano en el hombro y su helado contacto me hizo sentir realmente apoyada y no sólo como un conejillo de Indias con el que experimentar - será mejor que vuelvas a casa, se está haciendo tarde y pronto empezarán a estar preocupados 

Me levanté para despedirme de mi abuelo aunque sabía perfectamente que me acompañaría hasta la puerta de casa. Muchas veces me debatía sobre irme a vivir a la casa que habíamos preparado Dani y yo, pero precisamente por ese motivo no me atrevía a dar el paso. Cuando llegamos a la puerta mi abuelo se despidió de mí y entré. Las miradas se clavaron en mi, supongo que esperando “buenas noticias” sobre qué “volvía a ser la de siempre”. Cogí mi teléfono esperando una llamada o un mensaje que hacía mucho que esperaba pero que nunca llegaba y entonces allí lo ví. Un mensaje de Dani. Sonreí al leerlo. Seguramente habría tardado mucho en escribir esa frase que realmente no decía nada pero que para mí significaba que estaba dándole vueltas a la tontería que había hecho. Decidí contestar antes de meterme en la ducha pero no se me ocurría nada que no pudiese desencadenar una discusión, así que simplemente le escribí “eso no es ninguna noticia nueva, pero te sigo amando profundamente aunque eso tampoco sea una notica nueva”. Después me metí bajo el agua ardiendo de la ducha. La puse tan caliente que se me estaba poniendo la piel roja, pero de verdad necesitaba ese momento de desconexión para poder seguir pensando ideas absurdas de devolverme “mi normalidad”. Salí envuelta en una toalla al escuchar otro mensaje en mi teléfono. Me extrañó porque con la diferencia horaria Dani debería estar dormido, pero me moría de ganas de saber que decía. Tanto, que el corazón me latía rápido. 

“Has recuperado tus poderes?”. La desilusión que sentí al leer ese mensaje fue tan grande que parecía que dolía. Por un momento había pensado que darse cuenta de que era idiota le habría hecho cambiar de opinión, pero esa pregunta demostraba que seguía pensando en permanecer en la otra punta del mundo mientras yo siguiese siendo humana. Leí el mensaje varías veces pero no contesté, ahora sí que cualquier cosa que respondiese iba a desencadenar una discusión. Me vestí con ropa para dormir, peine mi pelo y me metí en la cama. Al fin y al cabo, mañana sería otro absurdo día probando absurdeces para conseguir el objetivo volver a ser algo que no quería ser.

Pov: Daniel 

La contestación del mensaje de Helena me llenó el pecho de orgullo, pero me maldecía por dentro por haber respondido a su mensaje con aquella pregunta. Ella me dice que me ama y yo respondiendo con esa absurdez y sin decirle cuanto la amo yo a ella. 

Debía quedar poco para que amaneciese y estaba pensando en ir a Forks. Bueno… en verdad tenia decidido coger un avión y volver con ella. A nuestra casa. A casarnos como me prometí antes de irme al ejército. Esperaría a que saliese el sol para hablarlo con mi hermana, seguro que me llevaba una buena riña de su parte por no haber respondido que la amaba, pero estaba seguro de que no pondría ningún impedimento a mi idea de volver con ella. 


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Hola! No sé si alguien seguirá por ahí. De vez en cuando entro al blog pensando en seguir con ideas y me he llevado una sorpresa al ver que aún en 2023 alguna persona puede pasarse a leer e incluso a comentar, cómo ha hecho Saraí Paredes. Voy a intentar seguir la historia y acabarla aunque seas la única que sigue pasándose por aquí. Gracias por comentar y hacérmelo saber.